viernes, 17 de noviembre de 2017

Arturo Ramírez Juárez (1949/1988 )

Narciso



Ahí está
como todos los días,
haciendo abdominales y gestos ante el espejo.
Sus músculos se tensan
en el laboratorio de la sangre.
Traza movimientos y profundas respiraciones
se agitan en su pecho.

Las pesas suben y bajan
contorsionando membranas y tejidos.
Sus ojos,
aturdidos en sí mismos
se embriagan.

Su torso es esbelto y sus brazos dos garras
donde la mirada se hunde,
espesándose en su carne.
Así,
cae en el espejo nuevamente
y se ahoga.


("rituales", fce, 1987)

jueves, 16 de noviembre de 2017

Heraclio Castillo Velázquez (1985 )

Espera en el umbral 

(fragmento)


III
Que me perdone la certeza por dudar de mí,
de mi existencia prolongada
y los setenta calendarios
apilados en la suma de los días.

Que me perdone la vida por pagar impuestos,
por la canasta de moras en tiempo de guayabas,
por el minuto de silencio invertido en el rosario.

Que me perdone la risa por quebrarme demasiado,
por la renuncia,
por el engaño,
por la promesa de “ser otra” cada día.

Que me perdone la lluvia por ansiar la primavera,
por el rocío de la mañana
aferrado a la ventana de mis ojos,

Que me perdone el infinito
por tener los días contados.

Que me perdone la boca por mi celda de palabras,
por la sonrisa falsa una mañana de abril,
por la mesura,
por el gran bocado,
por no tener un discurso lapidario.

Que me perdone la vida por esperar
en el umbral -de la mirada-
el silencio vaciado entre mis canas.

Que me perdone por mis labios
-tan secos para ser besados-
por contener palabras en jaula de tristezas,
por la añoranza,
por el café de la mañana,
por el dolor aprisionado en la garganta.

Que me perdone la vida por ansiar el alba,
por el cadáver del espejo,
por un día más en la batalla.

Que me perdone por la noche de magnolia,
por la silueta proyectada en el escombro,
por la duda,
por el engaño,
por añorar un tiempo seco entre mis manos.

Que me perdone la vida por ser finita,
por la reserva de mis piernas
para abrirse a la existencia,
por la aspereza de la mano que trabaja,
por Nada.

Que me perdone todo
-la dosis de aspirina,
la tarjeta de jubilación,
el cheque en blanco,
el último latido, acaso-
por no aspirar a ser.



[Inédito]

miércoles, 15 de noviembre de 2017

Hilario Barrero (1948 )

 IV



De niños no existe
pero nos ve,
de jóvenes se esconde y nos vigila
y en la vejez al evitarla
nos acecha.
A tu lado, bajando hacia el mar,
camino por la cuerda floja de la sombra
y olvidando que aquí murió mi padre,
rozo tu mirada con la mía
que se llena de agua.



Rescoldo



Con rapidez, al levantarse, 
arropaba la cama 
para que no muriera
la presencia del cuerpo  
que le abrasó en la noche.





 Vejez             


  
Seguro de su inmortalidad,
diestro en el manejo de la noche,
se entregaba a otros cuerpos
que le iban tirando de la piel.
Aquel verano que no volvió a la playa
supo que estaba equivocado.
No pudo detener el deterioro.



("educación nocturna", madrid, 2017)

martes, 14 de noviembre de 2017

Jorge Cantú de la Garza (1937/1998 )


Purple blues



Malvas, como un Miércoles de Ceniza,
se iban deshojando tus ojeras
sobre la sábana del hospital,
y la fiebre tejía, de un recuerdo,
figuras repetidas en la grama
de ese jardín que juntos contruímos,
hoy turbio de sospecha y desamor.

Una fuente en el fondo de tus ojos,
naciendo apenas, cambiando el color
de tus pupilas, murmuraba un nombre
que jugaba en la punta de tu lengua,
demorando ese instante, el instante
de tu traición definitiva y tuya,
de mi dolor provisional y mío.


El primer canto del gallo


Ayer sorprendí en tu mirada mi muerte,
un brillo a medias en una esquina de pánico.
Bastará con no verte y ese rincón de tus ojos
perderá su fulgor, su moblaje de fiebre,
sus largos pasillos de hospital en invierno
con tu ropa en el suelo, sucia de asfixia.

De donde anida esa muerte baja, como un vómito,
tu amor, que no se atreve a decir mi nombre.


("un espejo que viaja", coed. conarte/el tucán de virginia, méx.2012, selección de rodrigo alvarado y minerva margarita villarreal)

lunes, 13 de noviembre de 2017

Pier Paolo Pasolini (1922/1975 )

¡Oh, yo jovencito!



Yo quería ser mi madre
que me amaba, pero
no quería amarme a mí mismo.
Y entonces fingía ser
un joven pobre.

No podía convencerme
de que también en unburgués
hubiera algo para amar
aquello que amaba mi madre
en mí, puro y despreciado.

Nada ha cambiado:
me veo todavía pobre
y joven; y amo sólo a aquellos
como yo. Los burgueses
tienen un cuerpo maldito.


("alforja, revista de poesía", no.xxix, verano 2004, méx.)

domingo, 12 de noviembre de 2017

Uriel Martínez (1950 )

Ensayo


Abrí los ojos antes
de la madrugada
como quien espera
telegrama urgente
o una llamada LD
pero sin esperar nada.

Corrí al baño, corrí
las cortinas del silencio,
puse agua en la estufa,
apagué las luces
abiertas de noche.

Vi la hora en el reloj
como quien espera
el tren, el ómnibus,
el vuelo de las 5 AM
a otra parte,
el nieto que viene
en camino.

Luego eché el móvil a la piscina.
Para no escuchar el silencio
cerré los ojos.


[Inédito]

sábado, 11 de noviembre de 2017

Frank O'Hara (1926/1966 )

Poema


Esferas gemelas llenas de pelusa y ruido rodando suavemente sobre mi estómago
Pasándose en mi pecho
Y así mi boca está plena de soles
Esa ternura parece tan previa a la dureza
Esa boca acostumbrada a hablar tanto
Habla por fin del afecto en la Antigua China
Y del amor a la forma las Odiseas
Cada fosa está cubierta con semillas de perla
Tu pelo es un árbol bajo una tormenta de nieve
Emanando entrego la chispa inmortal emanando
Brindas a mi vida esa sustancia que los Antiguos amaron
Aquellos soles sonríen mientras se deslizan por el firmamento
Y al igual que tu carruaje súbitamente me torno un mito
Qué cielo es éste que habitamos por un tiempo tan prolongado
Deberá ser descubierto pronto y desaparecer.


("alforja, revista de poesía", no.xxix, verano 2004, trad. martín rodríguez gaona)